Rafo Díaz “de
la realidad banal a la realidad alucinante...”
Rafo Díaz posee un singular uso del color. Gradaciones
de colores cálidos, exacerbados hasta la fosforescencia
para connotar la transformación de una realidad banal
en una realidad alucinante. Además del uso de estos
colores hay un encuadre perspectivo, un sentido de la composición
bastante original que incorpora cierta tradición cinemática
y del comic.
Rafo Díaz cuenta en sus escritos acerca de los formantes
genesicos de su obra que en fiel cumplimiento a las tradiciones
de los pueblos amazónicos, ha participado de rituales
donde ha conocido las virtudes de un poderosos alucinógeno,
la ayahuasca.
Esto probablemente le ha conferido un campo perspectivo particular
y lo ha hecho sensible a plantear incógnitas o interrogantes,
a problematizar escenas de la vida cotidiana de seres comprendidos
como marginales por los dictados del poder en cualquier sociedad,
las connotaciones erótico sexuales explicitas de algunos
cuadros de Díaz, habrán causado un fuerte impacto.
Pero es a través de estos elementos gráficos
y evidentes, que Díaz opera la vindicación del
amor humano desde sus formas más populares e ideologizadas,
escenificando versos de celebres boleros y valsecitos peruanos
que pertenecen a nuestra cultura musical latina.
Este tema del amor a muchas personas les parecerán
concesiones a una cultura de la dominación machista,
en mi modesto entender, que al contrario, Díaz logra
hacer una lectura de un universo de imágenes que poseen
su propio código y su propia autonomía.
La cruda realidad brota del pincel de Rafo Díaz, a
veces impresionista, a veces feista, convertida en objeto
estético gracias a un sentido cinematico de la composición,
del encuadre y la perspectiva, mas un festín de gradaciones
de color que penetran nuestros sentidos para dotarnos de una
nueva dimensión de ver lo real.
ANASTASIO LOVO.
Managua – Nicaragua, Marzo del 2003
Poeta, novelista y critico de literatura y arte.